O QUE SE TEM FEITO COM OS DONATIVOS
Testemunho dos responsáveis de PROMICLA
Luego de dos meses del terremoto en Haití,
nos detenemos a echar una mirada atrás para recordar y evaluar al camino
recorrido durante todo este tiempo. Y nos encontramos con una gran historia
y con muchos rostros. Muchos de ellos conocidos, otros nos resultan
totalmente novedosos, pero todos: cercanos. Y decimos que es una “gran”
historia porque a través de muchos signos experimentamos la presencia del
Gran Amor.
Ciertamente que la historia no la hemos estado escribiendo nosotros. En esta
ocasión nos ha tocado asumir un rol particular, junto a los protagonistas.
Hemos formado parte de un entramado de situaciones que han ido conformando
la realidad que hoy enfrentamos: LA TRAGEDIA DEL PUEBLO HAITIANO
Comencemos a hacer memoria. ¿Qué o quíénes son Promicla?PROMICLA es una Fundación y surge del amor. De un amor que
urgía a un grupo de Seglares y Misioneros Claretianos de las Antillas a dar
respuesta a las necesidades económicas de la gente que vive y participa de
la misión claretiana en el Caribe: Puerto Rico, República Dominicana, Haití,
Cuba. Somos personas que sentimos los problemas de nuestra gente como
nuestros y que en función de nuestra vocación misionera y claretiana optamos
por los pobres y excluídos en Antillas.
Historia:
Nace la Fundación (Promoción Misionera Claretiana de Antillas) el 25 de
septiembre de 2008 y con ella la gran responsabilidad y compromiso de poder
mirar al corazón de todos, de poder extender nuestras manos a todos, de
poder aliviar, consolar y ayudar a todos, como lo haría nuestro mismo Señor;
como lo hizo Claret. La tarea es complicada.
Nuestra realidad:
Somos tres islas separadas y conectadas a la vez por el Mar Caribe. Esta
realidad geográfica afecta la comunicación y la transportación entre las
tres islas. El impacto económico es realmente alto. Las realidades
culturales, religiosas, sociales, políticas y económicas son diferentes
aunque nuestra identidad caribeña es notable. Pero ante todo, hay una
realidad que permea todo el Caribe, el fuego abrasador del Espíritu que va
iluminando todo, que va haciendo posible la comunión.
Terremoto en Haití:
El 12 de enero de 2010, Haití se despierta ante el horror de experimentar
una tragedia que jamás hubiera imaginado. Se enfrentó al terrible dolor de
perder a más de 225,000 de sus hijos, a encontrarse en una miseria tan
vergonzosa como dolorosa. Y ante el grito de tantos hermanos sufrientes,
PROMICLA, que comenzaba a abrir sus ojos, tuvo que lanzarse a correr cuando
apenas había aprendido a gatear. La historia, la gran historia se comenzó a
escribir…y aún no se ha terminado.
El terremoto ha destruido el palacio presidencial, el de justicia y la sede
de recaudación de impuestos. El 90% de las sedes ministeriales están dañadas
o hundidas. El terremoto también destruyó las universidades y edificios
emblemáticos de la cultura haitiana, como el colegio de San Luis Gonzaga.
Muchas casas de Puerto Príncipe están marcadas con una frase en rojo: “A
demoler”. Es su sentencia... En algunas esquinas surgen otros carteles: “We
need help”.
Puerto Príncipe se ha convertido en una zona devastada y solitaria donde la
vida lucha por abrirse camino, vestida de pobreza y de tristeza. Donde la
solidaridad ha hecho fiesta y gala de su nombre, donde se han paseado la
compasión, la fraternidad, el consuelo, el Amor en medio de la muerte, de la
destrucción, de la nada. Haití ha comenzado a escribir otra historia y éste
es sólo el principio de muchos años de esfuerzo y de perseverancia para que
este país pueda ponerse en pie.
PROMICLA se ha enfrentado a una gigantesca desnudez total y
cruel de miles de hermanos haitianos. Nos enfrentamos a dos grandes
emergencias simultáneas: el hambre y la falta de techo. Pero en esta
historia han ido apareciendo muchos personajes que han ido dando luz a
renglones confusos y diálogos inconclusos: los donantes.
Donantes y donativos: Promicla ha sido apoyada por tantas personas que sería un
error imperdonable mencionarlos porque no queremos tomarnos el riesgo de
olvidar a alguno y por respeto a los amigos anónimos. Gracias a las
donaciones recibidas hemos podido:
Dar dinero a las comunidades para los gastos de emergencia
Facilitarles los primeros auxilios
Llevarles:
comida
agua,
casetas de acampar
artículos de necesidad básica como jabones, pastas dentales, etc.
medicamentos
generadores de energía (plantas eléctricas)
tanques de agua potable
baños sanitarios portátiles
vehículo para que puedan distribuir las ayudas a la gente
carpa para las celebraciones litúrgicas y actividades de promoción humana
• Organizar casi ininterrumpidamente brigadas de médicos y enfermeras desde
el 14 de enero hasta hoy.
• Pagar pasajes para los médicos y medicinas.
• Asumir los costos de acarreo de camiones y transporte marítimo de los
artículos recolectados en los centros de acopio (uno en Puerto Rico y otro
en República Dominicana)
• Trabajos de limpieza y remoción de escombros en el lugar de la Parr. San
A. María Claret que quedó completamente derrumbada tras el terremoto.
• Alquilar maquinaria para apoyar las labores de remoción de escombros.
Asignación pendiente (de cara al futuro)
1. Queremos habilitar el ya existente Centro de Nutrición que sirve además a
los envejecientes en Jimaní, como centro de operaciones. Deseamos
habilitarlo con mayores facilidades y habitaciones para tener lugar para la
formación y el encuentro. Además, esto posibilitará establecer el Programa
de Voluntariado que apoyará la misión de Haití. De tal modo que pueda darse
cauce a los ofrecimientos de personas y grupos que desean ayudarnos en las
áreas de formación, construcción y promoción humana.
2. Se preparará y acondicionará un terreno que ya ha sido adquirido para
construir una casa de vivienda para la Comunidad Claretiana que aún se
encuentra durmiendo en el patio de su casa hoy destruída.
3. Se costeará el envío de más de mil mochilas para niños(as) que contienen
una merienda, libros de colorear, crayones, lápices, bolígrafos y otros
útiles.
Además de distribuir agua y comida es urgente ser oportunos y eficaces para
poder ayudar a más de un millón de personas sin techo que viven hacinadas en
campamentos improvisados y que tienen el agravante de estar desprovistos de
lo mínimo para afrontar las lluvias que se avecinan.
Otro problema existente es que la carretera que une el puesto fronterizo de
Jimaní con Puerto Príncipe se está desmoronando. Los especialistas dicen que
no está preparada para soportar el tráfico de camiones. Se teme que el lago
Enriquillo que la bordea sea un peligro dormido que despertará en las
primeras lluvias de la temporada de huracanes (junio-noviembre).
Hemos querido escribir esta carta porque hay muchas personas a las que nos
debemos, las que con toda justicia merecen tener información y conocer qué
hemos hecho con sus donativos y qué tenemos proyectado de cara al futuro. Y
nosotros quisiéramos hacerlo con mayor velocidad y eficacia, pero nos
traicionan los lentos ritmos de Haití que se imponen por la falta de
recursos humanos, por la dificultad de la lengua, etc.
La historia sigue escribiéndose. Y PROMICLA continuará trazando sus líneas
con la ayuda de ustedes que han confiado en nosotros, que han querido
acercarse a nuestros hermanos haitianos por medio de nosotros, porque han
sido junto a nosotros, portadores de Esperanza.
Hace mucho tiempo que aprendí que hay ocasiones que no tenemos palabras para
expresar el sentimiento de un corazón agradecido y siempre quedé con el
deseo frustrado de poder inventar una. Aún no lo logro pero siento que estoy
cerca ya de ello. Por lo pronto acudo a lo que tengo disponible: ¡ GRACIAS,
GRACIAS, MUCHAS GRACIAS !
VISITA DO SECRETÁRIO GERAL DO MOVIMENTO
DOS
LEIGOS CLARETIANOS
Constantino (Tino) Rodríguez, Secretario General, visitó suelo haitiano el
pasado 24 de
Abril
de 2010. Dicha visita la realizó junto el Consejo de la Región del Caribe:
compuesto por Nancy Burgos, Iris Vázquez, Rafael Alicea y P. Demuel Taverez,
cmf, quien es el Asesor Religioso del Consejo Regional.
Consejo de la Región del Caribe junto a P.
Joachim Grendoti, cmf y Tino.
Tuvieron la oportunidad de visitar y compartir con las comunidades
claretianas en Haití, Puerto Príncipe y Kassals. Tino junto al Consejo de la
Región pudo constatar el estado en que se encuentra el país luego de la
tragedia, pasado ya tres meses de la misma. Cabe mencionar que era la
primera vez que el Secretario General visitaba el Caribe. Y respondiendo a
la misión con el carisma que caracterizó a San Antonio María Claret,
atravesaron puentes, caminos difíciles para poder llegar a lugares donde hay
ausencia de carreteras.
Agradecemos grandemente a Tino por su visita, ya que pudo ver la realidad
con la que nos enfrentamos.
Sabemos que con la ayuda de Dios, el Movimiento de Seglares Claretianos, en
la persona de Tino podrá ser signo de esperanza y solidaridad para con
nuestros hermanos haitianos que tanto nos necesitan.
COMEÇA A LIMPEZA
Nos llegan imágenes de la actividad que se
está llevando a cabo en el lugar donde estuvo la Parroquia Saint Antoine
Marie Claret en Puerto Príncipe, Haití. Un grupo de hombres de la comunidad
han iniciado la dura tarea de limpieza y remoción de escombros. Luego se
preparará el terreno para instalar una carpa que servirá de salón
multi-usos. La gente tiene hambre de Dios, necesita un lugar de encuentro
para escuchar y compartir la Palabra, un lugar donde puedan reunirse a
recibir asistencia médica, y programas de promoción humana. ¡Ya pronto lo
tendrán!
Ver mais em PROMICLA
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REUNIDOS EM JIMANÍ
El pasado lunes 15 de febrero, se llevó a
cabo una histórica reunión en la que se dieron cita los Misioneros
Claretianos de Haití (PP. Joachim, Beauplan y Anistus), de Jimaní (PP.
Pepe y Roselio); el Equipo de Gobierno de la Delegación de Antillas (PP.
Héctor, Alexis y Camilo) y los Seglares Claretianos miembros de la
Junta de PROMICLA (Tomás Lamberty y Nancy Burgos).
Al cumplirse un mes de la tragedia, llegaba el momento de tomar un poco de
distancia de la situación dramática que aún vive el pueblo haitiano y
analizar con un poco de objetividad cuál es la realidad de la gente, de los
Claretianos que viven en Haití y Jimaní, y concertar juntos un plan de
trabajo para hacer efectiva toda la solidaridad ofrecida de tantas partes
del mundo.
Analizamos también los recursos humanos y materiales con los que contamos y
establecimos unas prioridades a corto y largo plazo. Sin duda que la primera
de ellas es la estabilización de la comunidad claretiana de Haití. Nuestro
hermanos aún viven a la interperie. Hasta que no consigamos para ellos un
lugar seguro para vivir será imposible que puedan ayudar a los demás. Así
que será ese nuestro primer objetivo.
En segundo lugar, queremos habilitar cuanto antes la Iglesia San Antonio
Maria Claret de Nazon. Para ello hay que empezar a recoger los escombros con
la misma gente de la comunidad. No podemos esperar por el gobierno ni por
otras ayudas, pues tienen ya bastante trabajo. Una vez recogidos los
escombros, buscaremos comprar una gran carpa, para poder celebrar la Fe con
la comunidad cristiana, que tanto está necesitando lugar de oración para
pedir por sus familiares difuntos y por la ayuda divina.
Para ello también buscaremos proveer a la comunidad de un vehículo que les
pueda servir para moverse adecuadamente por la ciudad. Hemos decidido
continuar la ayuda de alimentos de primera necesidad y la repartición entre
la gente en puntos estratégicos del territorio Parroquial.
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TEÓLOGOS
ESCREVEM SOBRE O HAITI Para ler e reflectir. TEXTO
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E-MAIL DO
SUPERIOR PROVINCIAL
P. Artur Teixeira
Para quem desejar conhecer a dimensão da
onda claretiana de solidariedade e compromisso com os nossos irmãos e irmãs
do Haiti, através da Província Portuguesa, pode agora encontrar esses dados
partilhados em www.mcm.pt -» "Resultados".
Em sintonia com os responsáveis da nossa Procuradoria das Missões,
incansáveis ainda mais nesta hora de emergência internacional, a quem
agradeço em nome do nosso Governo Provicial e de quem já beneficiou ou
continuará a receber os donativos angariados, quero agora alargar o meu
emocionado e profundo obrigado a todas as pessoas, famílias e instituições
escolares, pastorais, cívicas que confiaram em nós e se uniram nesta gigante
resposta ao grito de ajuda que soou a partir da capital do Haiti. Muito
obrigado!
Continuaremos a caminhar na esperança, em comunhão com os nossos valentes
missionários que aí permanecem e quantos a eles se uniram, e asseguro-vos
que estamos disponíveis para os apoiarmos no duro combate de lidar com a
realidade presente e na exigente reconstrução necessária.
Assim, e conforme divulgámos já no nosso site oficial na Internet, os
donativos que nos forem entregues depois do dia 12 de Fevereiro serão
guardados na conta da Procuradoria das Missões Claretianas para serem
totalmente aplicados num projecto de reconstrução (escola, orfanato, casas,
igrejas,...) que os Missionários Claretianos no Haiti nos apresentem e que
constará nos próximos 10 Projectos a partir de 24 de Outubro de 2010.
Por fim, recomendo a apresentação multimédia que a nossa homóloga "Promicla"
nos oferece nesta hora (http://www.promicla.com/default.html) e que pode
constituir um belíssimo e actual Salmo, para meditar pessoal, familiar,
institucional ou comunitariamente com as gentes irmãs do Haiti, com todas as
pessoas missionárias e com outras de boa vontade que dão, aí e agora, corpo
humano à presença providente do nosso Deus.
Cumprimentos e continuação de boa Semana da Vida Consagrada.
P. Artur Teixeira
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ÚLTIMAS NOTÍCIAS!
Comunicación de la
CLAR
La CONFER
(Conferencia Española de Religiosos) ha recibido un
completo resumen sobre la situación de una gran mayoría de las
congregaciones religiosas presentes en el país caribeño.
En cuanto a las necesidades, desde la Confederación Latinoamericana y
Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR), reclaman un experto para
verificar el estado de las casas y demoledores para poder ir quitando los
escombros que se encuentran.
Las últimas informaciones del número de víctimas apuntaban a más de 100
personas, pero este número podría seguir aumentando. El resumen de la
situación hasta el momento es el siguiente:
La arquidiócesis y la catedral quedaron destruidas muriendo en su interior
el Arzobispo de Puerto Príncipe, el Vicario General y el Canciller. La sede
de la Conferencia de Religiosos de Haití (CHR) quedó completamente destruida.
En cuanto a las
comunidades religiosas:
1. Clérigos de San
Viator: Villa Manresa, destruida; Grand Goave, presbiterio y casa destruidos.
2. Hijas de la Caridad
de San Vicente de Paul: casa destruida, 1 víctima.
3. Hijas de la
Sabiduría: casas y escuela destruidas; 6 hermanas y una empleada muertas (Hermanas
Christine, Marie Claude, Marie Emmanuelle, Marie Carmelle François, Marie
Flore, Marguerite du Calvaire), 5 casas totalmente destruidas.
4. Hijas de María (Filles
de Marie): escuelas y casas destruidas, 13 hermanas muertas en la Casa Madre
(Bernadette Hilaire, sup. prov., Albert, Bruna Boricard, Leonne Revly,
Rosiette Léandre, Marie Josée Cadet, Félicie, René Kebreau, Rose Marlene
William, Marlene Bien Aime, Josephat, Ligori, Marie d'Assise, Madeleine
Joseph, Thérèse) y 3 empleadas.
5. Hijas de María
Auxiliadora: casa y escuela destruidas.
6. Hijas de María
Inmaculada Reina (Filles de Marie Reine Immaculée): casa y escuela
destruidas; 2 hermanas (Sr Tony Adolphe, Juline Alabre) y 8 jóvenes del
centro fallecidas.
7. Franciscanos (Hermanos
Menores): casa destruida, residencia deSan-Alejandro,a unos 10 minutos a pié
del Palacio Nacional y de la Catedral de Puerto Príncipe que han quedado
destruidas, han sufrido la misma suerte.
8. Hermanos del Sagrado
Corazón: casa y escuela destruidas.
9. Hermanos de la
Instrucción Cristiana: 2 muertos, 2 heridos; destruidas la residencia y 3
escuelas (Escuela Jean Marie Guilloux, 6 muertos; Inst. San Luis de Delmas,
no hubo muertos e Inst. San Luis, Calle del Centro, una cuarentena de
estudiantes muertos y tantos otros heridos), casa de formación cuarteada,
residencia Jacmel destruida, residencia y escuela del Valle cuarteada.
10. Misioneros del
Sagrado Corazón (P.Edmond Pascal): casa del filosofado destruida.
11. Montfortianos: 11
víctimas, casa, escuela e Iglesia destruidas.
12. Oblatas de María
Inmaculada: casa destruida.
13. Hermanitas de Santa
Teresa: víctimas 4 Hermanas, 7 profesores, 100 alumnos, de los cuales
murieron 60 y 40 quedaron heridos, 2 casas destruidas y 5 escuelas.
14. Padres de la Santa
Cruz: casa destruida, 1 víctima (Guillaume Emmanuel). La administración
provincial ya no existe. La parte de la secundaria de la Escuela-Colegio
Basile Moreau ya no existe; la sección de la primaria está cuarteada y muy
probablemente ya no podremos utilizarla. El edificio que alojaba FAME PEREO
ya no es funcional.
15. Los hermanitos de
Santa Teresa: 2 hermanos víctimas, 5 casas destruidas.
16. Redentoristas: casa
e Iglesia destruidas.
17. Salesianos: casa y
escuela destruidas, víctimas: 1 coadjutor y 2 escolásticos.
18. Hermanas de la
Caridad de San Luis: la casa provincial en Puerto Príncipe está muy
cuarteada, lo mismo que el colegio; Cotes de Fer: escuela y residencia se
encuentran sin poder usarse.
19. Hermanas de San
Francisco de Asís: residencia cuarteada y colegio derrumbado. Las
instalaciones de Calle Baussan están muy dañadas: algunas partes caídas, los
muros derrumbados; la residencia de las hermanas en la Avenida N está muy
dañada; en Maniche, la casa está muy dañada; Arniquet, San Juan del Sur, la
residencia de las hermanas del externado Grand Goâve, Santa Clara de
Asís,con grandes cuarteaduras.
20. Hermanas de San
José de Cluny: casas y escuela destruidas.
21. Hermanas de Santa
Ana: casa y escuela destruidas, 1 muerta(Sr Odile) y una herida.
22. Hermanas Dominicas
de la Presentación: casa destruida.
23. Hermanas de Cristo
María Alfonso: orfelinato y escuela destruidos.
24. Misioneras de la
Inmaculada Concepción: casa y escuela destruidas.
25. Espiritanos: una
víctima, la escuela y la casa destruidas.
26. Hermanas de la
Caridad de San Hyacinthe: noviciado, residencia, 4 escuelas y casas
destruidas en Puerto Príncipe y sobre el camino de los Hermanos; en Jeremías:
residencia y escuela destruidas.
27. Religiosas de Jesús
María: casa destruida.
28. Sociedad del
Sagrado Corazón: casa destruida.
29. Marianistas: casa
destruida.
30. Misioneras de
Scheut: casa destruida.
31. Hermanos Misioneros
de San Alfonso Ligorio: casa destruida
32. Misioneros del Corazón Inmaculado de María: casa
destruida.
HAITÍ SOLO...¡SÓLO HAITÍ! UN TAXISTA
ATÍPICO Y SOLIDARIO: PEPE
En una acción bien concertada para superar
-o al menos aliviar- las trágicas y dolorosas consecuencias de un terremoto
devastador de grado 7.3 no todo es ayuda humanitaria en dinero o en especie,
acopio, hospitales o centros de salud disponibles, medicinas abastecidas,
heridos atendidos y sanados, muertos sepultados, escombros acarreados,
estadísticas procesadas, agentes de seguridad localizados, periodistas
ávidos del impacto y de la foto…
Para todo ello, como en nuestro caso de Haití, se necesitan también medios
eficaces de transporte: para desplazar y colocar a personal de la salud,
para facilitar la labor de las agencias humanitarias, para posibilitar el
desplazamiento de los ciudadanos dentro de la ciudad y hacia el exterior,
para acarrear desde los centros de acopio hasta los centros de distribución
todos los productos alimenticios, de indumentaria, de medicinas, para
transportar con urgencia en gigantescos camiones-trailer la ayuda
internacional arribada a los puertos y aeropuertos de Dominicana con destino
a Haití. Así lo podemos comprobar cada minuto desde el portalón de nuestra
comunidad, por donde pasa todo el tráfico Dominicana-Haití
Y dentro de ese campo del transporte rápido y eficaz se necesitan, cómo no,
taxistas profesionalmente avezados y cordialmente disponibles.
En esta mi cuarta crónica desde la tragedia de Haití quiero presentaros la
labor callada, pero sacrificada y eficaz, de un gran “taxista claretiano”,
destinado en esta nuestra comunidad de Jimaní, junto con el P. Roselio Díaz,
y Párroco de la parroquia de un pueblo cercano, que llaman La Descubierta.
Siempre experto y ágil al volante, buen medidor al milímetro de distancias,
sabueso de oportunidades para sobrepasar en un tris filas interminables de
camiones gigantes, conocedor al detalle de baches, hundimientos y “policías
tumbados” en los 45 kms. entre Jimaní y Puerto Príncipe, veloz en buena
carretera abierta, sereno y prudente en terrenos lunáticos o abarrotados de
público errante, siempre conversador agradable y ocurrente con buena dosis
de humor… ¿Qué más quieren ustedes? Aquí les presento, con aplauso cerrado,
al P. Pepe Rodríguez Silverio, misionero claretiano, tocado con su típica y
perenne barba encanecida ya, originario del Norte de Dominicana, de la
“Perla del Atlántico”, Puerto Plata.
Gran servicio el que está realizando con su furgoneta pick-up Toyota todo
terreno, con viaje prácticamente diario a Puerto Príncipe, ruta nada
agradable y muy enojosa por el pobre estado de la carretera, por las lentas
caravanas de camiones, por los tapones inaguantables que erosionan la
paciencia. El P. Pepe está haciendo de enlace, trasportando a claretianos en
visitas solidarias con nuestros hermanos de Haití, a laicos visitantes de
Dominicana y de Puerto Rico (médicos y enfermeros voluntarios) en su viaje
de ida y vuelta, acarreando ayuda solidaria y medios tan imprescindibles
como generadores eléctricos o bidones de combustible, etc. Todo tipo de
aventura. Servicio también “todo terreno”.
Nos sentimos orgullosos de los dos misioneros de esta comunidad de Jimaní,
que están dando el do de pecho, “desgastándose” (San Pablo lo dijo primero)
por el Reino, derrochando amor y entrega a los más “pequeños” y sufrientes:
Roselio, incansable al timón del Centro Social y sus niños malheridos, desde
temprano en la mañana hasta tarde en la noche; y Pepe, incansable en su
disponibilidad y su buen humor, al volante de su “taxi humanitario”,
correteando sin descanso de acá para allá, verdadero “taxista sin fronteras”.
Si hubiéramos de felicitarles en francés les diríamos: “Roselio, Pepe,
¡chapeau!”
Que el Señor y la Virgen de Caná, que evitó emergencias y bochorno, y la
Dolorosa del Calvario, que asumió cruz, muerte y sufrimiento, os guarden
siempre en la fragua de su amor.
¿Tendrá que ver todo esto con aquel estribillo familiar que reza: “El
misionero claretiano es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde
pasa”?
Seguro que sí.
Pepe, ¡a seguir incansable como "taxista solidario!".
P. Carmelo, cmf.
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Día 26 de Enero, 2010
Médicos del grupo AMAR (Alianza de
Médicos al Rescate) de Puerto Rico en su misión, atendiendo las
comunidades claretianas y otras afectadas por el terremoto en Haití, en
ocasión de encuentro con Mons. Roberto González Nieves, Arzobispo de San
Juan de Puerto Rico.
Os envío un saludo cordial desde la India donde me encuentro en estos
momentos. Desde aquí he procurado seguir muy de cerca las noticias
relacionadas con el terremoto de Haití y, sobre todo, con la situación de
nuestros hermanos que allí se encuentran y de las familias de los
claretianos haitianos. En cuanto me ha sido posible, he mantenido contacto
frecuente con el P. Héctor Cuadrado y con el P. Anistus Onuoha. Todos
habréis podido leer la carta que envié a la Delegación de Antillas
expresando a nuestros hermanos la comunión de todos en este momento
doloroso. Estoy contento de la respuesta que están dando y se la agradezco
de todo corazón.
Me han informado desde Roma que van llegando ayudas de distintas partes de
la Congregación. Os las agradezco de corazón. Sé que hay múltiples
asociaciones que están organizando recogida de fondos y canalizando ayudas a
Haití. Caritas, naturalmente, fue una de las primeras entidades en
movilizarse ante la magnitud de la tragedia. Quisiera hacer un llamamiento a
todos para que se siga expresando esta solidaridad. No olvidemos las
acciones que está desarrollando la Delegación de Antillas y que necesitan el
apoyo decidido de todos. Tenemos una obligación especial con las comunidades
claretianas de Haití y la de Jimaní, en República Dominicana, que están
tomando tantas iniciativas a favor de las víctimas del terremoto. Algunos de
nuestros hermanos haitianos han perdido familiares. Por otra parte, la
mayoría de sus familias han sufrido daños materiales notables. También
nuestras casas y actividades se han visto tremendamente afectadas por el
terremoto. En nuestros centros pastorales hay muchas personas que están
llorando la pérdida de familiares y amigos y que deberán afrontar la difícil
tarea de reconstruir sus casas y, en último término, su vida. Son nuestros
hermanos claretianos y son la gente cuyo cuidado pastoral nos ha sido
confiado y que no podemos abandonar en este momento. Merecen una atención
especial de nuestra parte.
A través de varios medios se ha informado cumplidamente de los canales para
hacer llegar estas donaciones a su destino. PROMICLA, de la Delegación de
Antillas, es nuestro punto de referencia. Ellos mismos nos han dicho cómo
hacer. El FUNDUS está prestando un gran servicio en este sentido.
Reitero la expresión de solidaridad con nuestros hermanos de Haití y de la
Delegación de Antillas y os invito a no dejar de ayudarlos en esta ocasión.
P. BEAUPLAN, CMF.:
HAITIANO "DE PURA CEPA"... NOS NARRA SU DOLOR
...Era ya cerca de las cinco de la tarde [de un martes 12 de enero 2010]
cuando se oscureció el sol y toda la tierra de Haití quedó en tinieblas [ni
sabemos hasta cuando] y surgió, de alguna manera, la muerte de Haití…
…A partir del martes 10 de enero descubrimos y estamos viviendo una tragedia
inaguantable. Aquel día, lo impensable se hizo historia visible; lo
inimaginable se hizo posible ante los ojos de la aldea global. Una nueva
página de nuestra dolorosa historia acaba de escribirse y, quizás, es ésta,
la más trágica de la misma. 12 de enero cambió las historias que nos
contábamos y que contábamos al mundo. Llega una historia [parecería] sin
ninguna promesa a no ser la de la desesperanza y de la impotencia. Lo que
pasó sobrepasa, de alguna manera, las películas Hollywoodenses y, sobre
todo, las de ciencia ficción.
Ahora, si me preguntan cómo estoy, cómo me siento puedo, con serenidad,
decir que estoy. Es lo único que puedo responder. Estoy, es decir, estoy
aquí. Y aun me pregunto, por qué estoy. Lo peor, es que ni entiendo por qué
estoy.
La vida se está retomando su pulso poco a poco. Esto es un hecho. Pero, es
un hecho también que todavía estamos subiendo Gólgota, estamos en el
“viernes santo” de la situación. Lo importante en todo esto es que jamás
nos dejaremos abatir por ningún tipo de tragedia que sea. Jamás nos
cansaremos de gritar a los cuatro vientos “domingo de Pascua” ¿dónde estás?
Una cosa es bien cierta, son demasiadas las desgracias, demasiadas las vidas
perdidas. Pero que no se le olvide a nadie. Le aseguro, [y esto, sin reserva
ninguna] lo que hoy padece Haití es de alguna manera, o de todas las maneras,
consecuencia de esta enfermedad endémica-crónica [llamada CORRUPCION] a que
ha sido sometido mi pueblo durante mucho tiempo [por no decir desde su
fundación] Todos somos responsables. Es lamentable, todas las instituciones
son responsables.
Después de la tragedia del martes 12 dejé la capital desastrosa el día
jueves 14 para ir a Kazal. Allí también quería ver cómo se quedó aquello.
Debo mencionar que para viajar ya era insoportable. Tenía yo que recorrer
varios kms a pie antes de encontrar un autobús para mi destino. Quiere decir
que ya el tráfico público era casi imposible y el precio de casi todo se
duplicó de un día para otro.
Kazal no sufrió daños graves como en otros lugares. Ahora, por seguridad y
precaución no celebro dentro del templo ni duermo dentro de la casa. Porque
hay bastante grietas. Y como era casi fin de semana me quedé allí para las
celebraciones del sábado y domingo.
Antes de irme a Kazal, me había enterado de la situación de mi familia. Mi
pueblo no sufrió perdidas materiales; pero, de vidas humanas sí y de las
cuales un primo mío y varios amigos conocidos. Estas personas perecieron en
la capital el día martes 12.
Así, yo tenía que trasladarme a mi pueblo para celebrar algunos funerales y
acompañar y consolar a algunas familias. Éstas me lo habían pedido. Además,
el párroco de mi pueblo, por esta misma tragedia, tenía que irse a su pueblo
por unos días.
Así, dejé Kazal el domingo 17 por la tarde. Con un tráfico público
insoportable y casi muerto tomé una moto taxi para ir a mi pueblo. Llegué
por la noche. Estuve con la familia de mi primo, ya que el entierro era para
el lunes 18 en la mañana. Nunca se había visto esto. En mi pueblo se ha
celebrado hasta tres funerales por día.
Después de acompañar y organizar algunas cosas regresé de nuevo a Kazal el
día martes 19. El miércoles 20 entro en la capital. Ahora, estoy en Delmas
en la casa nuestra donde le estoy escribiendo esa nota.
Saludos fraternales, he leido tenenidamente sus mensajes. Si hay algo mas
que quiera usted comunicarme, con gusto lo voy a esperar. Ya le hable al P.
Anibal como quedo su comunidad. Un abrazo grande y gracias de corazon por el
esfuerzo de solidarizarse con mi pueblo. A PR, a RD a Cuba y a la
Congregacion en general mil gracias! Dios los bengida!!! Recen por nosotros.
Dios es grande!
Beauplan, cmf
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martes 19 de enero de 2010
LA CARAVANA DE LA SOLIDARIDAD…
Viaje hacia Haití con camión sin frenos.
Después de Jimaní, la parroquia claretiana lejana de la frontera más
madrugadora en llevar ayuda concreta a los damnificados del terremoto de
Haití ha sido la parroquia rural de San Francisco de Macorís, situada en el
centro-norte de la República Dominicana.
Un camión Daihatsu de mediana envergadura y una furgoneta Nissan llegaron,
ayer lunes por la tarde, a la capital Santo Domingo, cargados hasta los
topes con “ayuda humanitaria”. Pernoctaron allí y han emprendido viaje hoy,
muy de madrugada, a las 4:00 a.m., camino de Jimaní, frontera con Haití.
Durante las tres primeras horas nuestra caravana iba rodando suavemente en
la oscuridad, presagiando un lindo amanecer. Pero cuando comenzó ya a
clarear, el cielo se mostró un poco osco y plomizo, como cambiando de
presagio. Efectivamente, a la altura de Barahona, a unos ciento y pico
kilómetros del destino, el sobrecargado Daihatsu gritó con alarma su
dificultad: ¡Voy sin frenos! El chófer avezado se percató del quejido y fue
conduciendo el camión con prudencia y tino durante unos diez kilómetros en
terreno llano, hasta Cabral, donde encontró la estación de servicio más
cercana. Gracias a Dios, después de hora y media larga de reparación,
pudimos reemprender marcha hasta llegar sin percance alguno a JIMANÍ.
JIMANÍ es un pueblo fronterizo, seguramente el paso de frontera más
importante entre Dominicana y Haití. Y aquí justamente los Misioneros
Claretianos establecimos hace casi tres años un nuevo puesto misionero,
aceptando el cuidado pastoral de dos vastas parroquias rurales (Jimaní y La
Descubierta), en lo que se suele llamar el “Sur Profundo”, caracterizado en
general por la extrema pobreza y por la falta de desarrollo y bienestar
sociales.
Después del devastador terremoto de Haití, Jimaní se ha convertido un poco
en el epicentro de un terremoto-a-la-inversa, el temblor de la solidaridad,
de la acogida, del consuelo, de la sanación; centro también de operación de
algunas agencias de ayuda gubernamentales y no gubernamentales. Cientos y
cientos de heridos han cruzado la frontera en busca desesperada de
tratamiento médico y medicinas, de curación de heridas, de amputación de
miembros, eliminación de gangrena, abarrotando y desbordando el humilde
hospital local. También los claretianos hemos contribuido espléndida y
eficazmente a acoger a ese pobre pueblo nómada en busca de salud. Nuestro
recientemente inaugurado Centro Social ha abierto de par en par sus puertas
para acoger y dar alivio y consuelo a tantos heridos desplazados…
Los rostros visibles de Jesús entre estos sus “pequeños”, heridos y
desesperados, han sido -con calificación de sobresaliente- los dos Padres
claretianos Pepe Rodríguez y Roselio Díaz, párrocos de las dos parroquias
asignadas a nuestro cuidado pastoral en esta zona.
Pues bien, aquí recalamos a media mañana con nuestros dos vehículos cargados
hasta la bandera. En el plan organizado de ayuda al pueblo haitiano, los
Claretianos -coordinados y animados por “PROMICLA”- hemos establecido el
sabio criterio de que todo lo que sea “ayuda en especie”, recibido en
Dominicana y Puerto Rico, lo almacenemos en los locales de nuestra parroquia
de Jimaní, todo a buen recaudo, y que desde aquí se vaya transportando
progresivamente para distribución ordenada en Haití, sobre todo entre los
afectados de nuestras parroquias, San Antonio Ma. Claret, en la capital, y
Kazal, a unos cincuenta kilómetros de la misma, también afectada por el
terremoto, aunque con menor ensañamiento.
Aquí, pues, descargamos lo que los bondadosos fieles de nuestra parroquia
rural de San José de Cenoví, en San Francisco de Macorís, generosamente
habían colectado durante la semana: leche en cartón, agua potable, arroz,
sacos de plátanos verdes, colchonetas, pastas, ropa, calzado…
Por otra parte, hacia la 1:00 de la tarde recibimos, con temblor y con gozo,
a nuestros ocho seminaristas haitianos, que regresaban de sus familias -a
las que se habían acercado el sábado pasado- camino de vuelta ya a nuestros
seminarios de Santo Domingo y San Francisco de Marcorís. El P. Anistus,
párroco en Puerto Príncipe y héroe en esta situación adversa, nos los trajo
en su furgoneta. Los recibimos con temblor, porque no sabíamos todavía la
suerte que habían corrido sus seres queridos. Hemos tenido que lamentar con
dolor y tristeza la muerte de la madre de uno de ellos, algunos pocos primos
o sobrinos, una madrina de bautismo… Gracias a Dios, menos cuota de
desgracia de la que hubiéramos podido temer.
Después de una tardía comida fraterna y frugal -sabroso sancocho con arroz-
los seminaristas haitianos, encabezados por su formador el P. José Camilo
Minaya, emprendieron viaje de regreso al seminario.
Y en dirección opuesta, regresando a Puerto Príncipe, el P. Anistus, con
corazón esponjado y con gratitud “des-enfrenada” -sin frenos también-,
entonaba su “Magnificat”, rogando por los fieles solidarios y generosos de
la parroquia de San José de Cenoví, mientras transportaba ya con su
furgoneta pick-up, sobrecargada hasta los topes, parte del tesoro solidario
que sólo unas horas antes había llegado de Dominicana.
¡En caravana de solidaridad!
P. Carmelo Astiz, cmf.
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AL CUARTO DIA DEL TERREMOTO DE HAITI. SUFREN
NUESTROS SEMINARISTAS
Hermanos... hermos recibido algunas noticias tanto del P. Camilo Minaya como
del P. Fausto Cruz, ambos formadores
de las estapas de filosofía y propedéutico respectivamente. Les transcribo
las comunicaciones que recibí de ambos, por separado.
La situación sigue siendo dolorosa para todos, y ahora para los seminaristas
claretianos que se han visto afectado directamente en sus
seres queridos. Como leeran, uno de ellos ha perdido trágicamente a su
madre. Otro , auna sobrina. Dios les siga dando consuelo.
Por otro lado, he comenzado a organizar con los Seglares Claretianos en
Puerto Rico, una pequeña brigada para ir directamente a Haití a
asegurar nuestra casa. Como saben, no representa en absoluto seguridad
alguna para los nuestros. Tampoco tenemos otra alternativa que quedarnos en
ella,
pues "¿a dónde iremos? ". Para ello, tenemos que comprar "gatos" y madera,
para sostener los techos y que pueda por lo menos sentirse seguros y dejar
de dormir a la
interperie en el patio como hasta ahora. Esta compra la haremos en República
Dominicana, alquilaremos un camión grande y la llevaremos hasta Puerto
Príncipe. Ya luego, irán nuestros albañiles (máximo 2 o 3 personas),
dirijidos por el Seglar Claretiano Angel Ramos (experto en ello) para poner
estos "gatos" por toda la casa. Ojalá podamos hacerlo muy pronto. Ya el P.
Anistus lo ha agradecido tanto !!
Simultáneamente, ya tuve una reunión ayer noche con la directiva del grupo
Alianza de Médicos al Rescate de Puerto Rico (AMAR), para coordinar que este
próximo miércoles día 20 viajen desde Puerto Rico hasta Jimaní, R.D. un
grupo de 10 médicos. De hecho, contamos con información directa en dicha
reunión puesto que 2 médicos y 2 enfermeras, ya está allá. Incluso cruzaron
la frontera y visitaron a los nuestros en Puerto Príncipe con el animo de
evaluar posibilidades de ayuda directa en servicios médicos a nuestra gente.
Quiero advertirles que realizar este tipo de operativos médicos en las
condiciones actuales es muy muy riesgoso. Un grupo de "Medicos sin Fronteras"
tuvo que ser evacuado y tuvo q suspender el servicio que prestaban por la
avalancha de gente desesperada buscando esta ayuda. Por eso estamos
planificando bien el modo como llevaremos a los médicos, y garantizar en
algo su seguridad. Debo decir, que estos médicos está dispuestos a asumir el
riesgo que ello conlleva. Agradezco tanto al Dr. Jesús Alvelo, (creció entre
los claretianos) y asu esposa Alba, y también al Dr. Jesús Amparo Flores,
quienes están dirigiendo esta iniciativa solidaria.
Es todo por ahora.
Agradezco a todos su solidaridad, y todos los mensajes que recibimos. No nos
alcanza a responder a todos personalmente como desearíamos. Pero les
llevamos a todos en el corazon. Gracias por toda la ayuda que puedan enviar
para aliviar el dolor de los hermanos.
P. HECTOR CUADRADO, CMF.
SUPERIOR MAYOR DE ANTILLAS
COMUNICACION DEL P. ANISTUS AL P. HECTOR
Gracias Hector,
Me parece la mejor idea que ir a buscar otra casa ahora. Ademas, que casa
buscariamos? Si todas estan tocadas y sin saber el estado de ellas. Asi que
me parece la mejor idea, que vengan con gatos y asegurar la que tenemos
actualmente para poder entrar dentro, luego se vera. Estoy pensando hablar
con la duena de la casa, si esta de acuerdo podriamos hacer los refuerzos y
pagarla menos o nada, porque al fin a cabo la casa es suya. Pero lo mas
importante es nuestra vida. Estoy totalmente de acuerdo y estamos ya
esperandoles. He podido hablar con Beauplan, esta bien. Dicen que Kazal esta
tocado por supuesto pero que estan en paz porque no fue tan devastador como
aqui. Los seminaristas creo que Camilo te ha informado, el postulante Adonis
perdio su madre, Edouardo perdio su sobrina, otros todavia no me han
contactado. Siguen sacando los cadaveres bajo los escombros. Hoy pude ir a
ver la catedral y el palacio nacional, es horrible, irreconocibles. Otras
parroquias tambien destruidas, no somos los unicos. Asi que el sufrimiento
es total y afecto a todos. Bueno hermano, esperamos la visita de los grandes
amigos tuyos. Un abrazo,
Anistus.
NB: Me vi con Mirtelina (enfermera de Puerto Rico del grupo AMAR) y me han
dicho que para el miercoles estaran con nosotros tres o cuatro medicos, he
encontrado ya una casa cerca de la parroquia donde podran ubicarse y atender
a la gente. Que suerte!! Cada dia visito Nazon y llevo todo el agua que
pueda y distribuyemos a la gente que aun sigue viviendo y durmiendo en las
calles como nosotros. Pero tenemos mucha suerte de tener el patio y el muro
que nos proteje de un espectaculo total.
COMUNICACIÓN DEL P. CAMILO MINAYA AL P. HECTOR DESDE JIMANI
Jimaní, 16 enero 2010
Saludos, P. Héctor Cuadrado:
Llegamos muy bien a Puerto Príncipe (Haití) con nuestros OCHO seminaristas
haitianos: cuatro que viven y estudian en Santo Domingo y otros cuatro en la
Casa de Acogida de San Francisco de Macorís. Nos han acompañado en el viaje
el Hº Ysaac, y los seminaristas no haitianos José Miguel Genao y Luis
Enrique Ortiz. En Jimaní se unió a nosotros el P. José “Pepe” Rodríguez.
Una vez ya en Puerto Príncipe, y en nuestra casa claretiana, ubicada en el
sector Delmás, hemos encontrado al P. Anistus (de origen nigeriano) y a
algunas otras personas, en ese momento en el patio de la casa. Ha sido
evidente que el P. Anistus se ha alegrado muchísimo al vernos, e
inmediatamente nos ha enseñado la casa muy cuarteada y sus cosas, cómo ha
quedado todo después del terremoto. Me parece que él está más animado ahora.
Después nos acercamos a Nazon, donde viven los familiares de dos de los
seminaristas. Visitamos estas dos familias y nos estremecimos con tristeza
al saber lo peor: que la madre de uno de ellos había muerto, y también un
sobrinito de Jean Edouard.
De regreso a Jimaní, hemos ido dejando por el camino a los demás
seminaristas claretianos, según la ubicación de las casas de su familia. El
pasado viernes por la noche, Remy ya recibió noticias de su familia en Kazal:
gracias a Dios, todos están bien, en sentido general.
El P. Beauplan (primer claretiano haitiano, ordenado sacerdote sólo hace
unos meses) está en la otra comunidad claretiana, en Kazal, a unos cincuenta
kilómetros de la capital. Desgraciadamente no le pudimos ver. Tampoco el P.
Anistus se ha podido comunicar con él desde que partió de Puerto Príncipe,
al día siguiente del terremoto.
Los correos electrónicos están entrando poco a poco a Haití, según nos dijo
el mismo P. Anistus.
Los seminaristas, conforme sepan la situación de sus familias, irán
comunicándola a Anistus.
Lo que ha ocurrido en Haití es inaudito, increíble, pero cierto. Vimos
muchas brigadas removiendo ya escombros...
Ahora estamos, y nos quedamos, en nuestra comunidad de Jimaní (frontera con
la Rep. Dominicana), apoyando a los PP. Roselio y Pepe en la atención y
cuidado de los muchos heridos que están siendo atendidos en el hospital del
pueblo y en el Centro Social de nuestra parroquia; en mi caso, estaré aquí
hasta el martes 19 de enero.
Saludos a todos.
Sigamos orando, unidos en solidaridad misionera.
Un abrazo,
José Camilo Minaya, cmf.
COMUNICACIÓN DEL P. FAUSTO CRUZ CON EL P. HECTOR
Querido Hector Cuadrado,
Acabo de lograr comunicarme por telefono con el seminarista Euder Paul,
aunque con un poco de dificultad ya la empresa dominicana INDOTEL está
reestableciendo la comunicacion telefonica. Lo mas tragico es que la madre
de Adonis, otro de los seminaristas de nuestra casa de acogidad de San Fco.
murió, a su casa no le pasó practicamente nada, pero ella estaba en el
mercado cuando ocurrió el terremoto. A parte de las informaciones que nos
dió P. Camilo esta tarde, el no sabe mas nada. A la familia de Paul tampoco
le pasó nada, solo que a su casa se le derrumbó una pared. Ellos quedaron de
juntarse mañana en nuestra casa claretiana y ya nos mantendrán informados.
Sigamos orando por el eterno descanso de las madres de Adonis y de Jean
Edward, al igual que su sobrino y todas las victimas de esta catastrofe
P. FA, CMF
GOD BLESS
-------
A 45 HORAS LUEGO DEL TERREMOTO DE HAITI
Hace a penas unas horas, llegamos a la capital de Rep. Dominicana, el P.
Alexis Díaz, cmf. y un servidor, desde Puerto Príncipe Haití. Nos propusimos
llegar hasta la capital haitiana con el objetivo de ver y abrazar a nuestros
hermanos Anistus y Beauplan. Salimos a las 4 am desde Santo Domingo y
llegamos a las 9 am a Jimaní, en la misma frontera dominico hatiano. Al
llegar nos recibe el P. Roselio, cmf., quien se encuentra muy ocupado
apoyando todos los esfuerzos por recibir a centenares de heridos que están
trayendo desde Haití para ser atendidos en el pequeño hospital del pueblo.
Inmediatamente nos fuimos con él a ver el sufrimiento en carne viva de
nuestros hermanos, y sobre todo la labor de los médicos y enfermeras
dominicanos, voluntarios muchos, para socorrerlos. He visto la desgarradora
escena de un niño haitiano, 11 años quizás, que grita no solo el dolor de
sus heridas físicas, sino también la ausencia de su mamá que no sabe donde
está. Ya luego nos trasladamos al recién inaugurado Centro Multiusos "San
Antonio M. Claret", convertido ya en refugio para heridos que necesitan
atención médica. Visto el panorama, llamé a Puerto Rico, a nuestros amigos
médicos de AMAR, a quienes les compartí la situación. Estaban a la espera a
que se les convocara para trasladarse inmediantamente a Jimaní, lugar donde
hace un mes habiamos estado llevando un operativo médico. Hoy mismo, viernes,
están llegando dos médicos y dos enfermeras desde Puerto Rico, para
colaborar con los medicos dominicanos en esta misión solidaria. Me han
asegurado que en el transcurso de la semana irán otros 10 médicos más. De
veras agradezco tanto a Dios y a cada uno de ellos su generosidad.
En el tiempo en que visitamos el hospital y el
centro, llegaba el Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández,
para ver en directo y coordinar efectivamente, un convoy (sobre 30 camiones)
equipados con cocinas ambulantes y proviciones para entrar a Haití en ayuda
humanitaria.
Eran las 10 am cuando nos decidimos ya entrar a Haití. Tenia deseos de ver a
mis hermanos Anistus y Beauplan, y constatar la magnitud de la catástrofe
con mis propios ojos. El P. Pepe, cmf. nos acompaña. Nos acercamos al paso
de frontera, y sin los protocolos ni exigencias habituales, nos dejaron
pasar (igual que a todos), como quienes saben que cualquier ayuda por poca
que fuera sería importantísima en estas horas difíciles.
Nos tomó 3 horas en carro llegar de la frontera a centro de Pto Príncipe,
cuando lo habitual es que se tome una hora media máximo. El tráfico terrible
y el desorden vehicular cada vez mayor conforme nos acercábamos a centro de
la ciudad. Una vez llegamos al centro vamos constatando lo que los MCS
habían transmitido. La inmensa mayoría de los edificios de concreto parcial
o totalmente derrumbados. El P. Pepe y el P. Alexis, se dejaban guíar por mi
que conozco muy poco las calles de la capital. Yo confiaba en mi buen
sentido de dirección para llegar hasta nuestra casa en Delmas, pero confieso
que me dio temor no reconocer la ciudad en estas condiciones y sentirme por
un momento largo perdido sin saber a donde dirigirnos. Estuvimos mas o menos
una hora dando vueltas por la ciudad, y yo intentando reconocer las calles y
luego llegar hasta nuestros hermanos, que no sabían que ibamos a verlos (no
hay comunicación de internet y de celular aún). Por un momento pensé que no
llegaríamos. Pero luego de varios intentos entrando y saliendo por lugares
que fui reconociendo poco a poco, por fin llegamos a Delmas y encontramos
nuestra casa. Una vez aparcados, toco la gran puerta de hierro verde y
grito: "Anistus". Al minuto me abrió la puerta una niñita haitiana de ojos
caidos que se sorprendió ver a estos hombres "blancos" llegar a la casa,
como quienes venían a ofrecer la solución de sus problemas. Luego de
saludarla como pude, y entrar veo al P. Anistus descansando sobre su sofá en
el patio de la casa, quien al levantarse por escuchar de nuestra llegada, se
alegra sobremanera.. y comienza a llorar dejando ver todos los sentimientos
mezclados: dolor, frustración, confusión, alegría de vernos, gratitud... Ya
luego de un fuerte abrazo, se dispuso a mostrarnos la casa. Nos indica que
el P. Beauplan, cmf., ha partido a Kasal para ver cómo está todo aquello (es
nuestro otro frente de misión en el campo a una hora de la capital).
Inmediatamente, pasamos a ver la casa, totalmente agrietada e insegura. No
resistiría otro temblor.
Los nuestros están durmiendo afuera en el patio,
y allí ha acogido a algunos conocidos y vecinos que han perdido todo. Ya
luego fuimos a Nason a ver lo que quedó de nuestra parroquia San Antonio
María Claret, totalmente destruida. Podrán verla en las fotos que he
enviado. Este gran esfuerzo de 10 años en el suelo. Aunque estamos seguros
que el edificio espiritual construido en estos años con la gente de Nason
está dando muy buenos frutos en este momento. Llevo grabado en mi corazon el
rostro de dos jóvenes del grupo juvenil de la parroquia, que han crecido en
esta comunidad cristiana y que nos ayudaron tanto en el último operativo
médico hace un mes, dándonos una sonrisa sincera, forzada y adolorida al ver
su templo, lugar de tantos recuerdos que intuyo forman parte de sus breves
historias de vida y llevan en su corazon. Pregunté a ellos por sus familias
y afortunadamente estaban bien. El viejito que cuida el templo, quien se
encontraba en ese momento dentro, en el segundo piso, se salvó de milagro..
porque al caer el edificio pudo deslizarse cayendo en un lugar seguro. Son
nuestra gente..., nuestra gente!
La situación en toda la ciudad sigue siendo
caótica. A 48 horas del terremoto, aun no llegan las ayudas de ninguna
parte, ni internacionales y mucho menos nacionales. La gente anda sin rumbo
por las calles, se han improvisado en parques, terrenos, estacionamientos,
gasolineras, refugios con miles de personas sin techo. Se ven muchos
cadáveres en las calles, que han empezado a descomponerse, se ve a grupos de
personas tratando de buscar y salvar vidas entre los escombros.
Ya, luego de nuestra corta visita (que me pareció tan larga por su
intensidad) nos despedimos de Anistus (y espiritualmente de Beauplan). Les
reiteré nuestra comunión, el saludo y preocupación del P. General, y de toda
la Congregación en este momento. Les di una bendición. Y les indiqué que se
acercaran a nuestra comunidad de Jimaní en cuanto puedan, para retomar
fuerzas y continuar toda este esfuerzo de amor solidario que ahora empieza
con nuestras gente de Haití.
Es todo por ahora. Adjunto algunas fotos.
P. HECTOR CUADRADO, CMF.
Superior Mayor de Antillas
P.D.
Regresamos a Jimaní. Allí hemos prometido al P. Roselio enviar toda la ayuda
que recibamos tanto de la Congregación como de nuestras comunidades en
Antillas para ayudar a la gente de nuestras comunidades.
Como saben, tenemos una decena de seminaristas haitianos, que aun no han
sabido nada de sus familiares. Hoy tendré una reunión con ellos en el
Seminario explicandole la situación y tener un momento de oración
compartida. Les he pedido que vayan ellos mismos a sus casas, en busca de
sus familiares. No sabemos en absoluto qué se van a encontrar allí. Pero
pido oración por estos muchachos. La situación es muy muy dura para ellos. Y
aun está empezando. Estaremos en oración juntos, la comunidad formativa y
nosotros para preparar y bendecir su viaje a Haití. Acompáñenos
espiritualmente!!
SI PUEDEN ENVIAR AYUDA MONETARIA, HAGANLO A TRAVÉS DE FUNDUS DE ANTILLAS EN
ROMA.